
París, Francia — En el marco de la Nuit Européenne des Musées, el histórico Musée Rodin vivió una noche extraordinaria dedicada al diálogo cultural entre México y Francia, reuniendo a más de mil asistentes en una celebración artística que conmemoró los 200 años de amistad entre ambas naciones.

La artista mexicana Ruth Morelos, originaria de Zihuatanejo, Guerrero, fue invitada a impartir un taller especial de corazones ex voto y milagritos en metal, una tradición profundamente arraigada en la cultura popular mexicana. A través del arte, los participantes descubrieron el simbolismo espiritual, emocional y artesanal de estas piezas votivas, consideradas una de las expresiones más emblemáticas del imaginario mexicano.
El evento formó parte de una programación especial organizada por el Musée Rodin para celebrar el décimo aniversario de la adquisición de la monumental obra La Porte de l’Enfer (La Puerta del Infierno) por parte del Museo Soumaya. Esta emblemática escultura de Auguste Rodin cuenta con únicamente ocho ejemplares originales en el mundo, lo que convierte esta colaboración cultural en un acontecimiento particularmente significativo para la historia del arte entre Francia y México.

La velada reunió arte contemporáneo, música, danza y tradición popular mexicana en uno de los museos más emblemáticos de París, generando un espacio de encuentro e intercambio cultural sin precedentes. El taller de Ruth Morelos se convirtió en uno de los momentos más concurridos de la noche, con largas filas de visitantes interesados en participar y conocer más sobre las tradiciones mexicanas.

Entre los asistentes destacó Catherine Pégard, actual ministra de Cultura de Francia y antigua presidenta del establecimiento público del Palacio, Museo y Dominio Nacional de Versalles entre 2011 y 2024, quien recibió un taller privado por parte de la artista. Durante este encuentro íntimo, Ruth Morelos compartió el significado histórico y emocional de los corazones ex voto, explicando cómo estas piezas representan gratitud, fe, protección y memoria dentro de la cultura mexicana. La experiencia fue recibida con gran entusiasmo y aprecio.

“Ver a tantas personas conectando con el arte popular mexicano en un lugar tan emblemático como el Musée Rodin fue profundamente emocionante. Más allá de un taller, fue un puente cultural entre dos países unidos por el arte”, expresó Ruth Morelos al finalizar la jornada.
La participación de la artista reafirma el creciente interés internacional por el arte popular mexicano y su capacidad de crear conexiones humanas universales a través de la memoria, la tradición y la creación colectiva.
La noche concluyó con una asistencia récord y con una celebración vibrante del intercambio cultural entre México y Francia, demostrando que el arte continúa siendo uno de los lenguajes más poderosos para unir culturas, generaciones y territorios.




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