La exhacienda de hilados y tejidos “El Progreso del Sur” localizada en la comunidad del Ticuí, municipio de Atoyac de Álvarez, Guerrero, es considerada como Monumento Histórico según se establece en el artículo 35 y el 36, fracción primera, de la Ley Federal Sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos Artísticos e Históricos. Este inmueble se construyó en la década de 1890 por la fusión de la firma Alzuyeta, Fernández, Quiroz y Compañía que planeó construir un complejo textil para evitar traer las telas de Europa y ahorrarse los gastos de importación y, de paso, aprovechar la gran cantidad de materia prima barata que existía en las costas de Guerrero. Entrado el año de 1900, la empresa Alzuyeta, Fernández, Quiroz y Compañía se hizo presente en el Ticuí para localizar un terreno y construir una fábrica de hilados y tejidos, trabajo que se comenzó a realizar en el año de 1901 con la construcción del “Chacuaco” y del canal de agua y se terminó el 16 de noviembre de 1904. Tuvo su impulso durante el Porfiriato, pero con la venida de la Revolución Mexicana, por los agravios cometidos contra trabajadores, los maderistas atacaron la factoría, suspendiéndose los trabajos de manera temporal y, definitivamente, en 1928.

Años después, el candidato a la presidencia, el general Lázaro Cárdenas del Río, visitó la fábrica donde recomendó la formación de la cooperativa que tuvo el nombre de “Sociedad cooperativa de participación estatal David Flores Reinada” para que el Banco Obrero les emitiera un préstamo y poder reiniciar las actividades de producción, acto que se realizó hasta 1938.

Fue hasta mediados del año 1966 que quedaron suspendidas para siempre las actividades, después de varios sucesos de tipo político, económico y social, que provocaron el saqueo sistemático de la maquinaria, puertas, ventanas y techos, entre otras cosas que constituían el edificio, lo que dejó al inmueble como ruina.

La construcción de este Monumento Histórico estuvo formada bajo un esquema arquitectónico para uso fabril con varias áreas de tipo productivo, administrativo y, otras, complementarias como el canal de agua y de servicios generales. Construido, básicamente, a base de muros de adobe y tabique aplanados con cal, sobre los que descansan cubiertas de madera, formando grandes galeras dispuestas sobre un gran patio central a las que se accedía, por un gran portón de madera sobre un corredor frontal, a un área de dos niveles con terraza y cubierta de madera en forma angulada. Una de sus principales características formales era una fumarola que desechaba los humos de la fábrica y anunciaba el inicio y terminación de las labores, denominada “Chacuaco”.
El inmueble de la Exhacienda se encuentra localizado en la comunidad del Ticuí, a escasos 800.00 metros de la cabecera de Atoyac de Álvarez, pasando el puente, donde se pueden apreciar, todavía, las estructuras originales que dieron auge a la industria textil en la región.
DE:
ARQ. MARCO ANTONIO ROMERO TORRALVA
ÁREA DE MONUMENTOS HISTÓRICOS
CENTRO INAH GUERRERO




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