Turismo y turista

turismo-turistas-playa-gatas-ixtapa-zihuatanejo.jpg

¡Viajad  y  os distraeréis! Esto prescribe, en un hermoso poema de Juan de Dios Peza, poeta mexicano, un médico a su paciente llamado Garrick, quien padecía de spleen, un constante malhumor e indiferencia a la vida.

He aquí un ejemplo del viaje como medicamento. Recordamos que decía el incansable viajero José Natividad Rosales, también escritor mexicano: “Viajar es volver a nacer cada mañana en la esquina de una calle desconocida, en una ciudad de rumboso nombre”.

En ciertos momentos, viajar es sentir la sensación de volver a ser niño. Un niño aprendiendo palabras y costumbres nuevas, preguntando por esto y por aquellos, en fin, un niño envuelto en la incertidumbre, con una ansia enorme de aprender y conocer.

Y decían los antiguos romanos: Vivir no es necesario, ¡navegar, sí!”. Ésta, como la entendemos nosotros, es una frase extremista, pero con un sentido muy profundo de lo que significar viajar.

De diferente manera, por diferentes razones y en distintas épocas, los que conocen las satisfacciones y cultura que dan los viajes, invitan, con el sólo hecho de relatar o escribir sus experiencias, a viajar a los seres que, por equis razón, “creen” no poder hacerlo. Escribimos “creen” entre comillas y en tiempo presente porque esas personas, aun en esta época en la que ya no hay razón para ello (respetamos cualquier argumentación al respecto), existen, aunque tal vez es porque no están enteradas de que en la actualidad es realmente admirable la felicidad con que cualquier persona, de cualquier parte del mundo, de cualquier color y edad, de cualquier posición social y económica, puede, si lo desea  y se lo propone, viajar, vivir la experiencia de convertirse en turista; después de todo, se lee en un diccionario: “Turista persona que recorre uno y varios países por distracción o recreo”.

Ya ve usted, el diccionario especifica país o países, ser el propio o todos los que existan, o bien las localidades dentro de estos, el poblado próximo, en fin.

Nosotros, lector, no podemos decir frases bonitas ni originales. Sólo pretendemos, con estos y los siguientes argumentos, comentar que tanto los antiguos como los modernos turistas han encontrado en la práctica de viajar. Saludos cordiales.

Por Manuel Oregón Corona – Vía Revista Destakados.net

 

También podría gustarte
Comentarios
Cargando...