Toño Urbina

Jose-Antonio-Urbina-Bello-zihuatanejo

¡“Amigos y amigas… muy buenas noches”…! “Mi nombre es GOCHE… ando lejos de mi tierra, vengo pués, desde la sierra… si no tuve pa’l camión, iba yo a venirme en coche”. (…) Fragmento del anexo, en el Cuento “Felipa”, de Toño Urbina.   

Carlos Pellicer decía; “La poesía es un decir… y la prosa, es un decir irrevocable”. Pero si fusionamos este par de “decires” y los llevamos a la narrativa del Cuento versado, entonces el Cuento versado sería… “Un decir único e inmejorable”. Citaré con gusto a un exponente de este Arte Singular, el Maestro; José Antonio Urbina Bello. Esta es su crónica;

Artista Escritor, Cuentista y Ensayista, Poeta y Compositor, captor de la palabra, en la “Narrativa personal” de sus vivencias en su entrañable Zihuatanejo. Donde en un monólogo en poesía, es explayado verbalmente, con una certera y discreta algarabía, describiendo en una forma muy peculiar, las habituales costumbres de la región, y enmarcadas a su vez, con pintorescas y humorísticas situaciones, haciendo un verdadero deleite literario; para cualquier público concurrente.

Esto último, me hizo recordar las narrativas de Juan José Arreola, o las de Salvador Novo en algunas de sus escritos, de crónicas personales, o los irreverentes relatos urbanos de Carlos Monsiváis, sin mencionar la composición versada (letra) y sus canta-autores. Todos ellos enfocados en igual manera, a la línea descriptiva del “Localismo o Urbanismo Musical”, como; José Guízar, Juan Manuel Serrat, Salvador “Chava” Flores,  Alejandro Lora, Joaquín Sabina o Chico Buarque, por citar algunos.

Pero volviendo a la letra impresa y no musical, José Antonio Urbina, nos plantea en sus Obras Literarias, un localismo eminente, con sus muchos “hábitos o costumbres”, de patrones conductuales mezclados con el urbanismo invasor, convertidos y tratados en mucho, con las situaciones cotidianas que suceden en las apartadas comunidades existentes, en el Estado de Guerrero.

Los  Cuentos del Maestro Urbina; no son nada más “fantasías” de una realidad latente, sino, una exposición de sentimientos encontrados, en una lucha interna y tácita de sus personajes, esforzados por hacer lo que piensan para sí, creyendo que será lo correcto.

Los relatos son tratados con una veracidad humorísticamente costeña, como solo el autor lo sabe hacer;

“No sé… búscate a la Lidia”. Yo salí con una tirria que quemaba mis entrañas…Felipa era pura maña y yo su cómplice mudo… era yo como el embudo… lo que entraba no salía y todo se lo debía al gran amor que sentía por aquella mujer rara… rara en todos los sentidos: encuerada, con vestido, ya de viuda, con marido, de estar muda al alarido y de la sonrisa al llanto…  ¡No, hombre, cuanta rareza…!  Pero con tanta belleza, yo todo le perdonaba… esa vez… yo tan cansado, mal comido, desvelado…  Lidia no se me antojó ni porque estaba encuerada, en mi camita de vara, haciéndose la dormida… (…)  Fragmento del Cuento Felipa.

Aristóteles decía a alumnos con cierta presunción; “Haré un tratado de la Poética… y de sus formas, según cada una de ellas, y un modo pertinente de ordenar las Fábulas, para que la poesía salga perfecta…  Personalmente, creo que la Fábula narrada en Poema, siempre la he considerado un “Homónimo”, en cierta forma; del Cuento Versado.   

-La huerta de los padilla… se ubicaba en las orillas del rio de “los Camarones”…  la casona era de horcones y de teja colorada… en una de las ramadas estaban los puercos, que ya tenían tomatillo… tomatillo cisticerco. Para mí lavar los puercos… nunca fue nada sencillo… los lavaba en calzoncillos, porque hacerlo en pantalones era apestar a fundillo… pero a fundillo con “noni”. Pa’ quitarme lo apestoso me iba corriendo hasta el pozo, que habíamos hecho en el rio… (…) Fragmento del cuento Felipa.

Las situaciones en las narrativas de sus personajes del maestro Urbina, son “descriptivamente versadas” en su totalidad, creando un estilo muy personal, me atrevo hacer cierta mención comparativa en estilos, no versados, pero sí localistas, refiriéndome primero, a los relatos cotidianos como “La Canasta de Cuentos” de Bruno Traven, así como los cuentos de “El llano en llamas” y “Pedro Páramo” de Juan Rulfo, o los cuentos de Juan José Arreola; “Nabónides, Eva, Felinos o “Sinezio de Rodas”, por citar algunos de ellos. Podemos notar similitud en la descripción de las situaciones y sus personajes, más no en su indiscutible estilo de narrar.

-El sol, aquella mañana inspiraba en uno ganas, de seguir el reventón y no había ninguna razón, para ponerse de malas… Felipa lucía de gala, con su pelo negro suelto y solo cubría su cuerpo, lo que su pelo tapaba… por supuesto que por celos Lidia no se quedó atrás… traía su faldita al ras de su nalga “planta baja” y al pecho solo una faja, que hizo con un paliacate… Al moler en el metate, ajos, chiles y pimienta… cualquiera se daba cuenta a que santo encomendarse. (…) Fragmento del Cuento “Felipa”.

En el anterior relato, el autor, vuelve a jugar con el parlamento interior de su personaje, creando el interés necesario para capturar al lector. Y lograrlo, es crear un estilo, algo que muchos pretenciosos en la literatura quisieran tenerlo, solo que cuando se “Nace Artista”, el estilo viene con todo el paquete especial que la vida le otorga a uno.

En una entrevista Gabriel García Márquez decía; “Escribir una novela es pegar ladrillos, pero escribir un cuento es vaciar en concreto”. Y hay una gran verdad en ello. El Maestro Colombiano cuando llegó a México, en 1952, conoció la obra de Juan Rulfo. Al leerla, quedó pasmado y fascinado, llegándose aprender casi de memoria la obra; “Pedro Páramo”, y gracias a esto, fue aceptado por Carlos Velo y Carlos Fuentes, para escribir el Guión Cinematográfico, que lleva el mismo nombre. (Nos atrevemos a pensar que posiblemente, al Maestro García Márquez, le haya inspirado y motivado, de alguna manera, la Obra de Juan Rulfo, para escribir su famosa novela: “100 años de Soledad.”)

El Maestro Urbina, dentro de su “Puerto Adorado”, es conocido como “El Marinero”, y tiene en su haber literato; tres libros de Cuentos o Novelas cuentos, “Poemas, Sueños y Cuentos de la Costa”, “Felipa” y “Querer Vivir del Cuento.” Éste último lo presentó hace apenas unas semanas, en Zihuatanejo, obteniendo un gran éxito en su exhibición.

Hay mucho que decir aún del Maestro Toño Urbina, de este gran Artista que por su talento y sencillez, despierta comentarios encontrados entre sus más aguerridos admiradores, y sus envidiosos e insensibles detractores. Sin embargo al “Marinero” no le preocupa esto, ya que todo tipo de crítica, es parte del juego del Arte… Oscar Wilde decía; – “La más elevada, así como la más baja forma de crítica, son una manera de autobiografía”. “El Artista es el creador de las cosas bellas, revelar el Arte y ocultar al artista, es la finalidad del Arte”. “Ningún Artista, es Moral o Inmoral en sus Obras, el Artista puede expresarlo todo”. “Vicio y Virtud son para el Artista; materiales necesarios en la integración expresiva y absoluta de su Arte”.

Fue un gusto presentar un par de Pinceladas Culturales de la Obra del Maestro: José Antonio Urbina Bello. Enhorabuena para este excelente Artista Escritor… y le deseamos al “Tocayo”, toda la buena fortuna, en la excelencia de escribir en su singular estilo, el Arte Poético de la narrativa, especialmente, en la del “Cuento Versado”. ¡Muchas Felicidades…!

Por El Profe: Toño Castro

COMETARIOS

Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *